
TEMAS NACIONALES
Entrevista a Casimira Rodríguez: Ministra de
Justicia de Bolivia
“Quiero
cambiar la cara de la justicia”
Por Carlos Valdez
No hubo nunca una ministra de pollera y menos a cargo de un ministerio dominado por abogados, pero el presidente Evo Morales está decidido a marcar “historia”, como él mismo ha venido reiterando en todos sus discursos públicos. Su propia victoria electoral fue el primer y mayor cambio probablemente desde la revolución de 1952.
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Casimira Rodríguez |
La elección de Casimira Rodríguez ha roto muchas normas en el estilo de gobernar al que nos tenían acostumbrados todos los gobiernos que hemos conocido hasta ahora. No es abogada, pero manejará el Ministerio de Justicia. Ha luchado toda su vida contra la discriminación como empleada doméstica y en ese tema es toda una experta.
Firme en sus convicciones, sencilla en su forma de hablar y segura de sus ideas, esta mujer quechua afirma que no hace falta saber de leyes “para cambiar la justicia” y que todo lo que necesita el país es que la administración de justicia funcione igual para todos, “sin importar el color de piel ni los bolsillos” de la gente. Ese es su desafío ahora.
¿Cuál será su primera tarea, ministra?
Todavía estoy evaluando los informes que ha entregado la comisión (de transición), pero mi tarea central será vigilar la aplicación de las leyes y, sobre todo, el ejercicio de los derechos por parte de todos, pero sobre todo de los sectores más empobrecidos. Voy a vigilar que esos derechos se cumplan, pero también voy a promocionar los derechos de las personas, vigilar la transparencia y mejorar la atención a la gente. Me interesa, sobre todo, acabar con la burocracia en los trámites de nuestros hermanos cuando acuden a presentarnos algún pedido.
¿Usted hará gestiones personales para acelerar el trámite de extradición del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada?
Una de las prioridades de mi gestión será acelerar ese trámite. No puedo detallar más sobre este tema hasta tomar nota del estado en que se halla la gestión. Es un pedido del pueblo y nos toca impulsar la extradición, porque no podemos ser cómplices de tanto daño que ha hecho a nuestro país el señor Sánchez de Lozada. Por lo que hace a mi despacho haré todo lo necesario para que reciba el castigo que merece.
¿Le sorprendió el nombramiento que le hizo el Presidente?
Es un honor para nosotros como trabajadoras del hogar, pero también es un desafío muy grande. Es una oportunidad para esas personas que por muchos años no han tenido oportunidad de llegar a estos espacios. Es una sorpresa, claro que sí. Nuestro hermano Presidente ha visto nuestra lucha y nuestro aporte, y mi nombramiento es una forma de dignificar a la mujer boliviana.
Algunos dicen que el cargo debería ser ejercido por un abogado, ¿qué les respondería usted?
En nuestro país estamos acostumbrados a que los administradores de las leyes sean siempre abogados, pero desde nuestra cultura andina tenemos nuestras autoridades que han practicado la justicia comunitaria correctamente sin conocer de leyes. En este sentido para administrar justicia no siempre necesitamos de un abogado, sino de alguien que pueda ver desde nuestras culturas la administración de la justicia boliviana, intercalando nuestro ordenamiento jurídico con nuestras costumbres ancestrales.
¿Quiere decir que usted dará prioridad a la justicia comunitaria?
Será una de nuestras prioridades. Todavía no puedo decir las gestiones inmediatas que emprenderemos, pero decididamente será una de nuestras prioridades.
¿Qué le hace falta a nuestra justicia?
Sobre todo agilidad y que sus beneficios alcancen a todos. Como el Presidente, yo también sueño con un país más justo y mejor construido y que los beneficios lleguen a todos, pero sobre todo a los que más necesitan, que son los que siempre han estado postergados.
¿Se siente usted discriminada?
Yo sé lo que es la discriminación. Me ha tocado vivirla como trabajadora del hogar. El que sólo usemos pollera a veces nos condena a la discriminación. Yo sé que a muchos verme de Ministra, sentada con mis polleras en el despacho les dará bronca. Pero es contra eso que debemos luchar. Todos hemos puesto la esperanza en el Presidente. Quizá mi cara no le guste a alguna gente, pero yo quiero cambiarle la cara a la justicia y el hecho de que el Presidente haya elevado el despacho a rango de ministerio demuestra la importante que para este gobierno tiene el que la justicia llegue a todos.
Casimira Rodríguez, la flamante ministra de
Justicia, nació en el pueblo de Mizque, cerca de Cochabamba, en el seno de una
familia de origen quechua. Organizó a su gremio en un sindicato, desde el cual
impulsó la Ley de la Trabajadora del Hogar, que fue promulgada el 9 de abril del
2003 después de varias gestiones legislativas. La norma regula los derechos
laborales como el horario de trabajo, seguro médico y el derecho de las
empleadas domésticas a cobrar aguinaldo. Esa conquista le valió que la nombraran
en un congreso internacional como dirigente del sector a nivel latinoamericano.
Ha concluido sus estudios de antropología.
Publicado en
La Época No. 221, 29/1/2006, Bolivia. Publicado en nuestro sitio el 23 de
febrero de 2006.
Se reproduce
en nuestro sitio únicamente con fines informativos
y educativos.
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